La consigna del imperio es: Todos contra Chávez. Y el Estado terrorista estadunidense ha emitido su orden: Todo contra Chávez. Y la jauría, la canalla, los mafiosos, los rufianes, todos los esbirros al servicio de los más oscuros intereses, se ha lanzado rabiosa a la batalla permanente contra Chávez, contra el pueblo venezolano, contra la Revolución Bolivariana. Así, los lacayos, la DEA, inHuman Rights Watch, el Vaticano, la mafia mediática, han salido prestos a cumplir el mandato imperial.
En esa línea de ataque nos encontramos, por un flanco, con los candidatos a führer del imperio, los misters Obama y Caín. Ambos compiten para ver quién es más feroz en el ataque contra Chávez, eso parece que les puede proporcionar votos entre la gusanera que contamina el ambiente de Miami y de otras ciudades norteamericanas.
Por otro lado se lanza el jefecillo de la DEA (agencia de promoción del tráfico y consumo de drogas de los EEUU), un tal Walters, el tipo no cesa de dar declaraciones en el mundo entero en contra de Venezuela, acusándonos de ser un país que no cumple con sus obligaciones en la lucha contra el tráfico de drogas. Y el muy hijuemadre sabe perfectamente que la droga es producida en Colombia y consumida principalmente en EEUU, ah pero la culpa es del gobierno venezolano. Claro está que su preocupación no son las drogas porque entonces no pasaría esto: “EEUU permite la colocación de máquinas dispensadoras de marihuana” (www.aporrea.org/actualidad/n120918.html), no, su discursito está enfilado a desacreditar al presidente comandante Chávez, para preparar cualquier marramucia en su contra, como las que ellos acostumbran.
Otro flanco de ataque lo cubre un Tal Cual José Miguel Vivianco, empleaducho muy bien pagado del Estado gringo, y que se identifica como “defensor de los derechos humanos” a nombre de una ONG financiada por el Departamento de Estado-USA; imagine estimado o estimada lectora un defensor de derechos humanos vinculado a los grupos pinochetistas chilenos. Afortunadamente el gobierno venezolano, que ha venido creciendo y madurando con tanto coñazo que le han dado, expulsó al caradura ese y a su novio, quienes vinieron con visa de turista a nuestro país a hablar estupideces de la democracia venezolana (ya quisieran ciudadanos y ciudadanas de otros países disfrutar una democracia tan plena como la que tenemos los venezolanos).
Otro frente de ofensiva lo tiene la Transnacional del Vaticano. En medio de estos episodios sostenidos e in crescendo, aparece una decisión diplomática del Vaticano (le llaman algunos la Santa Sede, aunque más santas eran las señoritas del burdel de Macondo). Según monseñor Berlocco, embajador del Papa en Caracas, ellos han decidido darle asilo a un tal Nixon Moreno por “razones humanitarias”, pero resulta que el tal Nixon tiene acusaciones por actos lascivos e intento de violación contra una funcionaria policial merideña y homicidio frustrado contra un policía, un joven que actualmente se encuentra parapléjico como consecuencia de los disparos que le hiciera el santo niño acogido por la “santa sede”. Por supuesto, que esta jugada busca crear un ambiente de tensión con el gobierno venezolano, porque éste, a menos que sea idiota, y no lo es, no podría conceder salvoconducto al criminal solicitado por los órganos de la justicia.
Otro frente es el que se atiende desde Locombia. Lo lidera Juan Manuel Santos (otro santico, ministro de defensa de Uribestia), con su apoyo, andan por allá muy activos Pedro Carmona el breve y otros conspiradores venezolanos, andan afanosos reclutando paramilitares para movilizarlos hacia Venezuela. Acá encontrarán sus tumbas. Ya no habrá más perdones.
Por último, tenemos el frente interno. Acá los sempiternos conspiradores, los dueños de grandes medios de manipulación masiva unidos en santa cruzada con muchos monseñores de la iglesia católica, con los grandes acaparadores y especuladores, con militares retirados y “líderes” resentidos e incapaces de la oposición, todos pitiyanquis arrastrados, tienen montado un complot para asesinar al presidente Chávez y dar un golpe de Estado. ¡Pobres diablos!, igual que su jefe borracho de la Casa Blanca, están jugando con candela y se van a quemar. Creen ellos que si logran ejecutar su monstruoso plan, van a quedar vivos para contarlo; creen los monseñores que podrán irse al infierno con un hueso sano; creen los acaparadores y especuladores que quedarán con sus empresas. ¡Pobres diablos! ¡Sigan jugando con candela y el candelero los va a arrasar!
Ellos no han logrado entender, su brutalidad no les da para tanto, que el bravo pueblo venezolano no les va a perdonar una nueva arremetida como las de 2002 y 2003. Si lo intentan, la fuerza descomunal de los huracanes (de más de 340 kilómetros por hora) que lamentablemente arrasaron con las hermanas Cuba y Haití, será una mariquera comparada con la fuerza popular que se desatará en Venezuela, no para acabar con el país, no, sino para terminar con todos ellos de una buena vez y continuar airosos, rumbo en la construcción de la nueva sociedad, donde con alegría, con amor, podamos asegurar para todos y todas la mayor suma de felicidad individual y colectiva posibles. Así será.
¡LIBERTAD PARA LOS CINCO HERMANOS CUBANOS
SECUESTRADOS POR EL IMPERIO!
EL IMPERIO Y SUS SECUACES CONTRA CHÁVEZ
sábado, 20 de septiembre de 2008
Publicado por Ramiro Meneses en 11:56 a. m.
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